Tres talentosos diseñadores emergentes fueron elegidos para el clásico desfile de Proyectarse, cada una con una impronta y morfología bien diferente.

Abrió la pasarela Rhoda, marca de Emiliana Gonçalves y su colección “Hanon”. Se trató de una línea caracterizada por los superpuestos y las asimetrías. Con colores inspirados en la naturaleza (blanco, negro, lila, violeta estridente y verde musgo), la colección invitó a combinar las prendas sin límites ni preconceptos.

Le siguió Santo Mar, que trajo su impronta playera, con prendas prácticas y trajes de baño. Con una paleta fría –azules, grises y blancos– Santo Mar propone vestir tanto para la playa como fuera, con vestidos, camisas y buzos, hombros al descubierto y chaquetas.

Por último, Tavo García con su aplaudida colección “Aguaviva” presentó diseños andróginos, masculinos y bien femeninos, con prendas transformables, tules que ofrecieron volumen sobre monos alycrados, figuras urbanas asimétricas y vestidos en tonos tornasolados.

 

Fotos: Pazos – Landarín // MoWeek