El gran final de esta nueva edición de MoWeek dejó un desfile para el recuerdo. Por primera vez en su historia, la indumentaria de la campaña fue realizada especialmente para la ocasión, por un grupo de creadores que trabajaron juntos: Tavo García fue responsable de las prendas femeninas, Mariana Arenas de la sastrería masculina, Gaudería realizó las estampas y Milagros Bonasso creó los accesorios en acrílico que cerraron los looks.

En este desfile se estrenó la versión ampliada de lo que ya se había visto en las fotografías que ilustraron esta edición. El dramatismo, la sofisticación y el glamour de los 80s se hicieron más evidentes con catsuits al cuerpo, acompañados por mangas globo; sacos de hombros rectos y pantalones plisados; vestidos con profundos escotes y capas con movimiento; faldas y vestidos sumamente amplios, y hombros al descubierto.

Esta colaboración logró diseños que se destacaron por su singularidad y piezas que se transformaron en verdaderos statements. El amarillo y el rojo, grandes protagonistas de este verano, fueron los colores base para esta colección, que sumó además blanco y verde agua.

Encatex y Equipier expertos en textiles y sublimado, respectivamente, también formaron parte de este equipo presentando sus servicios.